Cómo empezó todo

 

¿Qué nos impulsó a poner en marcha Casa Lourido?

¿Qué tiene de diferente a otros alojamientos?

 

Sin duda, lo primero fue contar con un sitio tan especial: la casa donde mi marido pasó toda su infancia. El lugar donde nacieron sus padres, sus abuelos y sus tatarabuelos. Una antigua granja donde ha vivido durante más de dos siglos la familia Lourido.

Una casa situada a la entrada de un bosque de 1.200 hectáreas, sobre una cala escondida entre los acantilados en la ría de Betanzos, la playa de Lourido. Rodeada por una ruta de senderismo que bordea los acantilados, el Roteiro Mariñán. Y a 600 metros de uno de los miradores más salvajes de As Mariñas, la punta de San Mamede.

Un sitio que nos hace felices, donde siempre queremos volver.

Hace unos años, tomamos la decisión de que queríamos pasar más tiempo en Carnoedo (que es como se llama el pueblo de 1.005 habitantes donde está).

E inmediatamente pensamos que nos apetecía compartir este espacio con nuestros amigos, nuestra familia y toda la gente con la que nos gusta pasar tiempo. Y disfrutar juntos del rumor del mar, los olores del bosque, los colores del cielo, los frutos de nuestra huerta, la miel de nuestras abejas y la calidez de nuestros vecinos.

Así plantamos la primera semilla de nuestro proyecto.

Entonces era una idea más simple: reconstruir un antiguo gallinero junto a la casa principal y crear para nosotros una habitación con vistas al bosque y al mar.

Imaginamos, dibujamos, y creamos un espacio luminoso, rodeado de muebles y objetos adquiridos en nuestros viajes, con nuestros libros, nuestra música y flores frescas del jardín.

Como tenemos tres hijas, tenemos tres habitaciones. Todas concebidas con el mismo cariño y llenas de libros, música y objetos personales que les hacen sentir que están en un lugar al que perteneces. Nuestras hijas ya se han repartido las habitaciones, y cuando nos visitan se alojan en ellas.

Pasar de compartir este espacio con nuestros seres queridos a querer compartirlo con invitados fue un paso natural. ¿Porqué no convertir este proyecto ilusionante en un medio de vida? Así es como plantamos la segunda semilla: vamos a abrir nuestra casa a la gente que quiera disfrutar del bosque, de la playa, y de las cosas simples y auténticas que encontramos aquí.

Fue entonces cuando le pusimos nombre, Casa Lourido. Y, desde entonces, hemos recibido a más de un centenar de invitados. Y hemos recibido dos años consecutivos la máxima puntuación de Booking, un 9,5.

Creemos que el secreto de Casa Lourido es que fue concebida como una casa para nuestra familia. Y eso es lo que queremos que sientan nuestros invitados.

Y seguimos manteniendo ese espíritu con cada uno de nuestros visitantes, a quienes tratamos con discreción y respeto, pero con el cuidado que dispensaríamos a un miembro de nuestra familia.

Las 3 habitaciones

Actualmente tenemos tres habitaciones, cada una con su propia personalidad. Todas con su baño privado, con libros, con música, con flores frescas y con algún detalle especial. Es el número ideal para asegurar que todos nuestros invitados vivan la experiencia personalizada y cercana que deseamos crear.

Las hemos reformado aplicando muchas ideas de la abuela Manolita, y sobre todo con la ayuda de nuestros primos Almudena, Jorge y Carlos, que dirigen La Fábrica de la Imagen.

En todas encontraréis los siguientes complementos:

TV

Equipo de música

Libros

Cafetera

Wifi

Secador de pelo

Suite con vistas al mar

Está situada en el segundo piso de un antiguo gallinero. Fue la primera habitación que reformamos, allá por 2015. Tiene 33 metros cuadrados y vistas al bosque, a la ría de Betanzos y al jardín.

Cuenta con acceso privativo, y una pequeña terraza con dos sillones de mimbre que da al jardín y desde donde se ve el mar.

Cuenta con un cuadro de mi hermana Montse Roldós,  que es pintora una mesa de trabajo balinesa, una alfombra Boucherouite que compramos cerca de Tinerhir (Marruecos), un centenar de libros (entre ellos la colección de novelas de Julio Verne), un equipo de música y una parte de nuestra colección de CD’s. También dispone de cama supletoria para niños, cafetera Nespresso, televisión con acceso gratuito a plataformas de vídeo digital, secador, calefacción individual y una pequeña sorpresa: desde la ducha se ve el mar.

 

Suite con vistas al jardín

Está en la planta baja del antiguo gallinero, y es la más amplia de las tres habitaciones (36 metros cuadrados). La reconstruimos y diseñamos en 2018, y cuenta también con acceso privativo desde el jardín.

Tiene un pequeño saloncito con vistas, un cuadro de mi hermana Montse Roldós, un globo terráqueo del siglo XIX que compramos en el Marché auxPuces de Paris, equipo de música, cafetera Nespresso, televisión con acceso gratuito a plataformas de vídeo digital, secador, calefacción individual y una pequeña colección de libros de poesía y de fotografía.

 

Suite Pajar con vistas al jardín

Reformada en 2020, está situada en el antiguo pajar de la granja. Tiene el baño más amplio de las tres habitaciones; es totalmente accesible y cuenta también con acceso privativo desde el jardín. Es la habitación donde hemos aplicado todas las enseñanzas que hemos adquirido durante estos años: en ella prima la sencillez y el confort por encima de todo, y alguna sugerencia importante de una gran amiga y arquitecta, Blanca Lleó. Dispone también de equipo de música, cafetera Nespresso, televisión, secador, calefacción individual y una pequeña colección de libros de viajes.

 

El Jardín

Uno de los grandes orgullos de mi suegra y socia Manolita es su jardín, que cuida con mimo durante todo el año para conseguir que en verano alcance su esplendor a pesar de las fechorías de sus gatos. A lo largo de los años ha ido cultivando, intercambiando con vecinas (y trayendo de algún viaje) todo tipo de especies de flores: camelias, azaleas, margaritas, rosas, calas, hortensias, jacarandas, dahlias, jazmín, acantos, crocus, siemprevivas, galanes de noche… También tenemos un pequeño huerto donde cultivamos tomates y algunas hierbas aromáticas: tomillo, orégano, hierbaluisa, romero, lavanda, perejil… Pero el señor del jardín es un acebo de más de 4 metros que en invierno se cubre de frutos rojos

El jardín dispone de una zona de descanso para huéspedes con sillones y mesas, bajo la sombra de una vela que pertenecía al barco de mi cuñado Javier, que es el autor de su original sistema de sujeción.

Desde el jardín se accede a las tres habitaciones y al comedor, donde se sirven los desayunos y donde los huéspedes disponen de una nevera y un microondas para poder guardar alimentos o calentarlos.

Y al fondo del jardín, el corral donde viven las gallinas cuyos huevos desayunamos cada mañana.

El jardin- Casa Lourido
El jardin- Casa Lourido
Lavanda- Casa Lourido

El Desayuno

El desayuno (que está incluido en el precio de la estancia) se sirve en el comedor cubierto del jardín, en una gran mesa de madera de pino que construyó el abuelo Paco poco antes de dejarnos. O también, cuando hace buen tiempo, en una pérgola cubierta por una buganvilla (que trajo Manolita de Nerja hace 30 años) junto a la casa principal. Habitualmente se sirve entre 8:00 y 11:00, pero tratamos de adaptarnos tanto a madrugadores como a trasnochadores.

Es el momento de poder ayudar a nuestros invitados cuando nos lo piden, algo que nos encanta hacer: desde los mejores recorridos por el bosque hasta las mejores calas de Carnoedo, pasando por el bar para tomar el aperitivo (Casa Ramos, a 600 metros), las piezas más interesantes que fabrica Sargadelos en su planta de El Castro (3 kilómetros), el lugar más conveniente para aparcar en A Coruña (18 kilómetros) o el bar más indicado para degustar la famosa tortilla de Betanzos (12 km).

El desayuno también nos ofrece la oportunidad de compartir con nuestros huéspedes lo mejor que da la tierra en Casa Lourido: la fruta de temporada de nuestros frutales, la miel de nuestras abejas, nuestra (casi) famosa mermelada de tres cítricos, los huevos (fritos o en tortilla) de las gallinas que viven en la huerta, el pan de Panadería Carnoedo … y el delicioso bizcocho que prepara Manolita cuando está de humor (cosa que ocurre casi todos los días)

Lo acompañamos con café, té o infusiones. Algunos de nuestros invitados son vegetarianos, celíacos, están a dieta o tienen hábitos alimentarios especiales, así que disponemos de varios tipos de leche y pan. Y hacemos todo lo posible para que disfruten de un momento tan especial para nosotras.

Desayunos- Casa Lourido
Desayunos- Casa Lourido
Desayunos- Casa Lourido
Desayuno- Casa Lourido

Otros Servicios

Bicicletas a libre disposición. Las bicicletas y las motos son una larga tradición en la familia. El abuelo de mi marido fundó Ciclos Paco, un taller de bicicletas en Sada, del que actualmente se sigue ocupando su primo Francisco. Así que no podían faltar bicicletas. Tenemos 3 a disposición de nuestros invitados, y algunas infantiles para los niños. No dudéis en reservarlas la noche anterior siempre que las necesitéis.

Cunas y camas supletorias. Disponemos de una habitación con cama supletoria y una cuna para niños de hasta 3 años a disposición de nuestros invitados.

Mascotas bienvenidas. Consideramos que los animales de compañía forman parte de la familia, así que son siempre bienvenidos en Casa Lourido. Eso sí, os rogamos que traigáis todo lo necesario para alojarlos, incluyendo su cama.

Miel. Producimos miel ecológica. Nuestras abejas llevan años sufriendo los ataques de una especie invasora y producen muy poca, pero muy buena. Si disponemos de ella, estamos encantados de vendértela. Disponemos de envases de 250 gr.

Reservamos por ti. Digamos que tenemos una larga experiencia comiendo y bebiendo en la zona. Así que podemos recomendarte donde ir e incluso reservar mesas para ti. Lo hacemos encantadas por todos los huéspedes que no hablan gallego ni español. Así nos aseguramos, además, de que os traten como si fuerais de la familia.

Bastones y cañas de pescar. Si tienes permiso de pesca, mi marido estará encantado de prestarte la caña e indicarte donde encontrar cebo. También disponemos de bastones para pasear por el bosque con seguridad.

Buen humor. Nos encanta escuchar. Ayudar a nuestros huéspedes. Asegurarnos de que su estancia sea lo más cercano a una experiencia familiar. Y a Manolita le encanta contar historias. Y le sobra la ironía y el buen humor.

Qué dicen nuestros huéspedes

“Volveremos seguro”

“Muy atentos los dueños, muy amables, la habitación nueva y muy limpia. Los dulces caseros de la propietaria muy ricos :). El sitio privilegiado con los bosques salvajes que hay alrededores. Estamos muy contentos, volveremos seguro.”

Petar, 19 agosto de 2020

“Calidad y belleza”

“Destaca su alta calidad en todo: instalaciones, trato, productos del desayuno… Dan ganas de volver. El entorno es tranquilo y bonito, con un bosque de eucalipto para pasear. Sada accesible a 10 minutos en coche.”

Ángel, 30 agosto de 2020

“Excelente experiencia”

“El entorno es fabuloso y la habitación preciosa, la atención no pudo ser mejor, amables y pendientes. El bizcocho del desayuno buenísimo.”

Elizabeth, 12 septiembre 2020

“Amazing stay, everything was just perfect!”

“We loved everything, but especially the owners! They were so kind and nice. The room was perfect, super clean and the garden is so beautiful full of flowers with a wonderful breakfast in the morning!”

Carmen, 4 octubre de 2020

“Fin de semana con encanto”

“Desayuno en una estancia decorada con mucho gusto, con mermeladas caseras muy ricas y todo lo que quisiéramos a nuestra disposición. Además, a sólo 1km de la estancia, caminando por el bosque, se puede llegar al mirador de San Mamede, con unas vistas preciosas y espectaculares de la ría. Nos dejaron unas bicis para llegar (también se puede ir andando). Lo que más destacaría pese a todo es el buen trato. Manolita y su familia son muy buenos anfitriones! Sin duda lo recomiendo.”

Teresa, julio de 2020

“Estupenda casa”

“Estupenda casa. Acogedora, bonita, limpia, tranquila… rodeada de calas y bosques preciosos. Habitación amplia y luminosa, con colchón y almohadas muy cómodos. El desayuno riquísimo, cuidan mucho la higiene en todo. Las dueñas son entrañables. Hemos estado una semana y vuelto renovados. Muchas gracias!”

José Antonio, 3 agosto de 2020

“Inmejorable”

“Las habitaciones son cómodas y muy espaciosas. Muy limpias y con un montón de comodidades (libros, equipo de música, televisor…). Las camas comodísimas. La gente del alojamiento encantadora: Manolita, Merce y Oscar. Súper amables y agradables, un gusto charlar a veces con ellos. El pueblo precioso y tranquilo. Los alrededores paradisíacos. Las playas, los bosques. Todo. No puede ser mejor. Enhorabuena y gracias! 😊
No hay ninguna pega que pueda poner. Todo de 10.”

Elena, 12 agosto de 2020

“Genial”

“Estancia perfecta. La atención por parte de Manolita y Merce en particular fue espectacular. Desde un primer momento nos recibieron de maravilla y nos dieron toda clase de facilidades y recomendaciones. El alojamiento es precioso. Está recién reformado y la decoración tanto de la habitación como de las zonas comunes es preciosa. El desayuno genial, con mermelada casera y bizcochos caseros. En definitiva, todo estupendo.”

Ignacio, 13 agosto de 2020

“Emplazamiento y dueñas excepcionales”

“El desayuno es excelente, con las mermeladas caseras. Las dueñas son encantadoras y muy atentas. La casa se encuentra en una aldea, en la cima, con unas buenas rutas y vistas. Cerca de las playas y rutas de senderismo como las Fragas du Eume. Una experiencia perfecta.”

Arturo, julio de 2020

“Perfecto y muy familiar”

“Nos ha encantado, ha sido como estar en casa. La hospitalidad de la Sra. Manolita y Merce no tiene comparación. El desayuno maravilloso y muy completo. La habitación encantadora y muy cómoda. La ubicación perfecta, un lugar tranquilo y precioso para relajarse y disfrutar de los días libres. No hay nada que podamos decir en sentido negativo, ¡hemos estado a gustísimo y todo genial!”

Raquel, julio de 2020

“Volveremos”

“La habitación está decorada con mucho cuidado. Manolita fue un encanto y nos preparó un desayuno casero, todo hecho por ella”.

Ariadna, septiembre de 2019

“Trato inmejorable”

“La habitación era espaciosa, limpia y muy bonita. La cama cómoda, con buen aislamiento (…). Finca muy bonita donde pasar un rato agradable. Zona tranquila, sin ruido y sin problema de aparcamiento. Cautivados por un desayuno con todo casero. Trato inmejorable de Manolita, su dueña. Hemos quedado encantados”.

María, septiembre de 2019

“Sitio ideal para desconectar”

“Me encantó. Es un sitio ideal para desconectar y descansar. Una calita preciosa. Y las dueñas, un encanto. El desayuno genial; con mermeladas caseras muy buenas”.

Raquel, septiembre de 2019

“Recomendado 100%”

“La habitación está decorada con mucho gusto. El desayuno fue espectacular, mermeladas caseras y productos de la huerta. Tanto Manolita como Merce son muy agradables en el trato y estuvieron muy atentas a todas nuestas necesidades. Una mavavilla”.

Cristinit, septiembre de 2019

“Un 10 en mayúsculas”

“Hemos estado mejor que bien. Es un lugar muy especial. Un 10 en mayúsculas. Tanto Manolita como Mercè son maravillosas. Trato, instalaciones, ubicación, desayuno… todo. Lo recomendamos 100% y esperamos volver”

María, agosto de 2019

“Como en casa”

“La habitación y la atención de Manolita son excepcionales. Viajamos con nuestra perrita y en todo momento nos sentimos cómodos y bien atendidos. A destacar la amabilidad de Manolita, y sus mermeladas caseras para el desayuno”

Jessica, agosto de 2019

Cenador noche- Casa Lourido

Casa Lourido

Aldea Campo da Cruz, 16
15169 CARNOEDO - SADA
A CORUÑA
ESPAÑA

Tel. +34 666 29 69 35

 

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